Construir una base sólida para sus inversiones
En este vídeo, Roger Hawes, analista de la Corellian Academy, hace hincapié en la importancia de construir una base sólida de inversión para abordar los problemas de inversión comunes y garantizar el éxito a largo plazo.
Hawes se refiere a la teoría que sugiere que el 80 % de nuestra toma de decisiones está impulsada por nuestras emociones. Según esta teoría, una vez que las decisiones emocionales comienzan a tomar el control, el riesgo de perder el capital aumenta.
Para generar una base de inversión sólida, hay algunas medidas que deberían tomarse. En primer lugar, los inversores deben identificar los errores clave en la inversión, como la inversión impulsiva por miedo a perder dinero o a dejar dinero sobre la mesa, el miedo a perderse algo («FOMO») y el sesgo cognitivo.
La investigación también es un componente vital de un enfoque de inversión bien estructurado y disciplinado. En consecuencia, es posible que los inversores deseen investigar los fundamentos del mercado y los factores macroeconómicos que impulsan los mercados para poder adaptarse a las condiciones cambiantes.
Otro paso clave es utilizar herramientas de gestión de riesgos. Por lo tanto, los inversores deben asignar niveles de riesgo a cada inversión en función de su confianza, las condiciones del mercado y el historial de inversión. Es fundamental contar con una estrategia de gestión de riesgos personalizada.
Todos los pasos mencionados anteriormente son importantes, ya que una estrategia de inversión es esencial en los momentos de entrada y salida de las inversiones. Esto incluye establecer indicadores de detención de pérdidas y tratar de obtener beneficios con objetivos realistas.
Además, es posible que los inversores también deseen evaluar su rendimiento de manera objetiva después de cada inversión. Esta evaluación no debería utilizarse con fines de autocrítica, sino más bien para identificar áreas de mejora y mantener un enfoque disciplinado.
En conclusión, según Hawes, los inversores deberían ceñirse a su proceso de inversión, evitar decisiones impulsivas y ajustar sus niveles de riesgo según sea necesario. A cambio, construir esta base puede ayudarlos a mantener la disciplina, gestionar las emociones y mejorar sus posibilidades de éxito a largo plazo en la inversión.