Los acuerdos tecnológicos de Trump impulsan grandes ganancias
Los últimos cambios en la política comercial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, parecen estar detrás del último cambio en el estado de ánimo del mercado, con las principales empresas de Big Tech cosechando los beneficios. Veámoslo más de cerca:

Las reglas del chip se reescriben
El mundo de la tecnología vuelve a estar en el centro de la geopolítica mundial, con la administración Trump rompiendo las normas de la era Biden sobre las exportaciones de chips de IA y trazando un curso más asertivo, impulsado por los acuerdos. En un cambio importante, Estados Unidos ha descartado la norma de difusión de la IA, que había impuesto un enfoque único para el acceso a los chips de IA, clasificando a los países en amplios niveles. Esta política, instituida poco antes de que Biden dejara el cargo, provocó el rechazo de aliados clave y gigantes de la industria como Nvidia (NVDA) y Oracle (ORCL).
Ahora, el Departamento de Comercio de Trump está pivotando hacia acuerdos bilaterales personalizados. El objetivo parece ser mantener la tecnología de IA fabricada en Estados Unidos fuera del alcance de los adversarios, al tiempo que se amplían las exportaciones a socios «de confianza», especialmente en el Golfo. Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, anteriormente sujetos a restricciones bajo los controles de exportación de Biden, se beneficiarán de estos cambios. Según fuentes internas, Arabia Saudí está a punto de alcanzar un acuerdo histórico con Washington que le permitiría un mayor acceso a semiconductores avanzados, lo que podría impulsar sus ambiciosos planes de expansión de los centros de datos y la IA.
Este cambio podría suponer una ganancia inesperada para fabricantes de chips como Nvidia y AMD (AMD). Las acciones de Nvidia subieron casi un 5,7% al sonar la campana de cierre el 13 de mayo. Animada por la noticia de que suministrará semiconductores a la empresa saudí Humain para un proyecto de centro de datos de IA de 500 megavatios, su capitalización bursátil superó los 3 billones de dólares. Oracle también saldrá ganando, ya que su proyecto de construcción de un centro de datos en Malasia, antes limitado por las normas estadounidenses, ahora puede avanzar a toda velocidad.
Pero no es una carta blanca. Estados Unidos está trazando una línea dura con China, reafirmando que los chips de IA utilizados en equipos de Huawei -en cualquier parte del mundo— violan las leyes de exportación. Los funcionarios de Trump también están buscando endurecer las restricciones a los países sospechosos de suministrar chips a China, incluidos Malasia y Tailandia.
Añadiendo una capa de complejidad, Estados Unidos está considerando conceptos de «embajada de datos», permitiendo que los centros de datos extranjeros operen bajo leyes internacionales, no locales. Esto podría ayudar a países como Arabia Saudí a posicionarse como centros de inteligencia artificial, al tiempo que se mantienen alineados con los intereses de Estados Unidos.
¿Cuál es la conclusión? La diplomacia tecnológica de Trump parece ser más transaccional, favoreciendo a los aliados estratégicos y las oportunidades económicas por encima de las rígidas restricciones globales. (Fuente: Bloomberg)
¿Cambio en el mercado tecnológico?
Más allá de los acuerdos que se están materializando rápidamente entre EE. UU. y los principales países árabes, un impulso muy necesario para las principales acciones tecnológicas puede estar llegando desde el este. Gracias a una sorprendente tregua arancelaria de tres meses entre Estados Unidos y China, este rincón del mercado está protagonizando una espectacular remontada, con el Nasdaq casi borrando sus pérdidas en lo que va de año. Después de semanas de estancamiento, una fuerte caída de 115 puntos en los aranceles comerciales ha reavivado el optimismo de los inversores, y el capital está volviendo a la tecnología.
Aunque la subida de las acciones de Nvidia el martes ha sido uno de los principales motores de este repunte, no ha sido el único valor tecnológico importante que se ha subido a la ola. Apple (AAPL), otro peso pesado de la tecnología, se perfila como otro beneficiario de la relajación de las tensiones, con un alza del 1,1% en el precio de sus acciones el día 13. Aunque la empresa había señalado anteriormente un posible impacto de 900 millones de dólares relacionado con los aranceles, los analistas han restado importancia al impacto, señalando que para un gigante de 3 billones de dólares, se trata de un golpe menor. Una relajación más permanente de las restricciones comerciales podría allanar el camino para unos resultados aún mejores en la segunda mitad del año.
Sin embargo, la cautela persiste bajo la superficie. Los analistas advierten de que, incluso con la relajación de los aranceles, muchas empresas se están replanteando su dependencia de las cadenas de suministro chinas. El repunte a corto plazo es real, pero la reestructuración a largo plazo de la logística tecnológica mundial no ha hecho más que empezar.
Palabra final
En definitiva, tras meses de pesimismo generalizado, que en ocasiones llegó incluso al temor a una recesión, tanto los inversores como los operadores pueden estar acogiendo con satisfacción las últimas medidas políticas de la administración Trump. Sin embargo, aún está por ver si el impulso se mantendrá.
*La rentabilidad pasada no refleja resultados futuros.